domingo, 18 de septiembre de 2011

Domingo después de la tormenta

Ahora más tranquila reflexiono sobre lo ocurrido y pienso en todos los refranes conocidos. Más vale ahora, que después, cuando ya es tarde...Dios sabe por qué hace las cosas...Es mejor así...El duelo lo hacemos igual. No es una criminal. Simplemente se equivocó feo. Qué comprensiva me siento ahora. Es la 3º fase: pasé por la bronca y la pena. Ahora, el entendimiento. Me da más paz a mí. No le deseo ningún mal, pero más vale que no vuelva a acercarse a mi hijo.
Por otro lado, tuve todo el finde para reflexionar, ya que estaba sola. No es bueno, la cabeza te va a mil. Y ya sabemos que mi mente es bastante traicionera, dramática, extremista, alarmista. Creo haberme hecho entender. Me enojé con él por no haber estado acá cuando pasó, pero tampoco es que se había ido de timba. Se fue a pescar, nada más. Pero como esposa, hubiera preferido tener con quién descargarme ayer, en la fase bronca. Ahora que lo pienso, menos mal que se fue a pescar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario